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viernes, 14 de agosto de 2015

El ekeko más peruano

Antes que boliviano o peruano, el ekeko es aymara.  Hoy es un icono cultural compartido por Perú y Bolivia, el Alto Perú hasta 1825.  Antes de 1825 no existía la palabra "Bolivia".  Lo que existía era el "Perú" con su audiencia "Charcas".

La creencia en este pequeño diocesillo  es ANCESTRAL y CIRCUNLACUSTRE,  no tiene nada que ver con  fronteras políticas forzadas, artificiales. Por ello es parte y con todo derecho, de la CULTURA VIVA del sur del Perú, principalmente Puno, pero también  Moquegua, Tacna y Arequipa.  Son innumerables las fiestas religiosas surperuanas en que el Ekeko forma parte del ritual religioso.  ¿Estas antiguas tradiciones aymaras (hay alrededor de 600,000 pobladores en el lado peruano) no tienen el mismo valor que las paceñas?

El reciente reclamo del Ministro de Culturas boliviano (ver abajo: "Bolivia busca compromiso de Perú y otros países para respeto del patrimonio cultural") peca de una estrechez de mira increíble.  Más parece una forma de talibanismo cultural.  Preguntemos entonces dónde están los derechos culturales del pueblo aymara peruano.  ¿No es más bien el Perú el que tiene que denunciar esta forma de acoso?

Lo  increible es que la página facebook que impulsa la campaña "más peruano que#" (https://www.facebook.com/PeruMasPeruanoQue?fref=ts), presionada por el reclamo boliviano (por el "atrevimiento" de incluir al ekeko como uno de tantos emblemas de peruanidad) haya retirado la imagen.   Sin estar de acuerdo con su chauvinismo y la idea de "marca" que usan (el Perú es mucho más que una marca y que la estética "chicha"), es realmente penosa su falta de firmeza e incapacidad de argumentación.  Diana Alvarez Calderón, actual Ministra de Culturas del Perú, realmente deja mucho que desear en este y otros aspectos de su gestión.


Acá está la imagen:


El Ekeko más peruano


El Ekeko en marcas comerciales peruanas.  Algunas existen hace varias décadas.  ¿El Ministerio de Culturas boliviano va a demandar a estas empresas? ¿bajo qué argumento?

Mullu Sami  (regalos)

Caja Huancayo

Patio El Ekeko (Arequipa)

Argentaria (arte en plata)











Nota del absurdo reclamo (es decir, exigen respeto sin poder respetar):



Marko Machicao y su visión sesgada, limitada, de los procesos culturales de la zona que rodea el lago Titicaca, históricamente vinculados.  Es increíble su ignorancia; que piense que los flujos van sólo de Bolivia a Perú, cuando es evidente todo lo que ha fluido de Perú a Bolivia, en lo material y lo inmaterial, a lo largo de la historia:




jueves, 3 de septiembre de 2009

El Ekeko: Talismán Antropomorfo

Autor: D. Frisancho Pineda

Boletín de Lima, N° 51, mayo de 1987, pp. 65-66




Introducción

Se llaman Alasitas (de la palabra aymara Alasita = Compra, cómprame) a una serie de ferias de miniaturas que se realizan en las ciudades de La Paz (Bolivia) y Puno (Perú), y también en algunas poblaciones como llave, Juli, Ayaviri, etc.

En la ciudad de Puno se realiza el día 03 de mayo, día de la Cruz y los días sucesivos. A lo largo de las primeras cuadras de la Avenida Floral (Bellavista) se instalan innumerable cantidad de comerciantes que ofrecen toda clase de artículos en miniatura, inclusive productos alimenticios como pan, dulces, etc.

La tradición dice que debe comprarse una miniatura del objeto que uno desea tener, ejemplo un auto, azúcar, arroz, ropa, zapatos, etc.; lo que más compra la gente son "casitas" y "ekekos" porque son talismanes que atraen la fortuna y también el amor.

En las páginas siguientes vamos a ocuparnos de este personaje.


El Ekeko
Es una figurita de yeso, de 18 a 20 cms. de largo, que representa a un hombrecillo enano, de cabeza y tórax normal y miembros pequeños (acondroplásico); de cara sonriente con un pequeño bigote, los brazos hacia adelante y arriba, en actitud de querer abrazar.

Se le viste con un chaleco, un gorro, bufanda, también poncho y sombrero; se le coloca alrededor de los hombros múltiples objetos en miniatura unidos como un rosario por un cordel. Esto se realiza en ceremonia especial que se llama "Vestir al ekeko" y que tiene lugar cada año.

Reunida la familia, el jefe de ella desviste al ekeko y todas sus pertenencias anteriores y las coloca en un pequeño camión de madera.

Luego cada uno de los otros miembros de la familia se acerca al ekeko y le introduce en la boca una hojita de coca (quinto), le da de "beber" un trago de pisco y le hace "fumar" un cigarro; luego le coloca una prenda de vestir (saco, gorro, sombrero, poncho, etc.) o le deja un regalo en miniatura que puede ser una guitarra, un colchón, billetes, jabón, arroz, chancaca, alcohol, etc. y al mismo tiempo musita un deseo: "quiero casarme", "deseo una casa", "quiero viajar", etc.

Al terminar la ceremonia el ekeko debe quedar vestido y lleno de regalos hasta el próximo año.


Su origen

En las épocas pre incaica e incaica, según diversos cronistas, los deformes (jorobados, enanos, labio leporinos, etc.) si bien eran consinderados malagüeros, también se les tenía temor y hasta veneración.

Existen muchas representaciones en forma de estatuillas de piedra y de plata y se les usaba como talismanes. Guaman Poma de Ayala ha representado algunos casos de jóvenes jorobadas y enanas que eran doncellas de las mamaconas y mujeres del Inca,
El Dios Thunupa o Ekeko (keko o kako) tema la representación de un enano, jiboso y con un gran falo.

Durante el coloniaje y siguiendo las costumbres cortesanas de España, muchos enanos y jibosos fueron empleados como bufones o asistentes de los altos personajes de la corte virreynal.

El ekeko fue incorporado a las tradiciones populares, y durante la época Republicana adquirió los atributos actuales, habiéndose generalizado su aceptación especialmente entre los criollos o mestizos de clase media.

Los Callawayas o médicos viajeros de los albores de la república, portadores de yerbas medicinales y amuletos o talismanes, llevaban illas o sepjas, pequeños amuletos de piedra de Huamanga, de diferentes formas y fines. Entre ellos los maquis (manos con dinero), y los warminunachis (talismanes del amor).

Llevaban también los ekekos como talismanes generadores de buena suerte en los negocios y en el amor y sobre todo felicidad en el hogar.

Kumo - Wasakunas y tinris o ekekos

Kumu - wasakuna en aymara significa jorobado; tínri o Ekeko significa enano.

La joroba o cifosis es una afección de la columna dorsal o dorso-lumbar, generalmente de origen tuberculoso.

Los bacilos de Koch destruyen lentamente los cuerpos vertebrales que se aplastan y entonces la columna se encorva al nivel de la lesión; con el tiempo cicatriza, pero deja un defecto visible llamada cifosis o joroba.

El enanismo o talla pequeña tiene muchas causas como por ejemplo defecto de la hipófisis o del tiroides; lo que nos interesa es el enanismo llamado acondroplásico, en el cual se produce trastorno de los cartílagos de crecimiento de los huesos de los miembros. En consecuencia el individuo tiene miembros superiores e inferiores cortos; cabeza y tórax normales. A esto se añade generalmente lordosis lumbar, lo que hace notorio un vientre muy saliente que contrasta con la jibosidad dorsal.

El ekeko representaba un jorobado de origen tebeciano y al propio tiempo un enano acondroplásico.

Estos hombrecillos suelen compensar sus defectos físicos con un gran ingenio y socarronería; un genio vivaz y un hipergenitalismo. .
Se les considera hombres de suerte; se les pasa la mano sobre la joroba para alcanzar algo de esa cualidad.

Actualmente el ekeko se representa sin joroba, pero si conservando su enanismo acondroplásico, es decir los miembros cortos.

Conclusiones
De todo lo dicho podemos concluir:

1 Que el ekeko es un talismán antropomorfo que proporciona a sus poseedores felicidad hogareña, riqueza y amor.
2 Que se les vende en las ferias de miniaturas llamadas Alasitas, que se realizan en algunas ciudades y pueblos del altiplano peruano-boliviano.
3 Que en estas mismas ferias cada año se adquieren objetos de miniatura para enriquecer al ekeko.
4 Que el ekeko es de origen prehispánico, corresponde al dios Thunupa y en el transcurso del tiempo ha sufrido una serie de modificaciones, tanto en el material de que está hecho (primero piedra, luego metal y ahora yeso), así como en su figura (primitivamente enano y jorobado; actualmente solo enano); pero se ha mantenido su culto en forma discreta y su capacidad de talismán, siendo muy buscado por la gente de clase media.

Es pues importante su estudio y conocimiento particularmente para quienes visitan las ferias de alasitas.



Ferias de las Alasitas:
Ayaviri: 22 de agosto
Lampa: 3 de mayo
Puno: 3 de mayo
Acora: 4 de diciembre
Ilave: 6 de enero y 4 de diciembre
Juli: 4 de diciembre
En las ciudades con numerosa colonia puneña (Arequipa, Lima, Tacna)

Bibliografía:
BARRIONUEVO, Alfonsina. Los Dioses de la lluvia. Editorial Universo S.A. Lima 1973.
FLORES ORDOÑEZ, José. Las Alasitas y Fiestas de las Cruces en Puno. Diario "Los Andes" - Puno 8 de mayo de 1982.
GUAMAN POMA DE AVALA, Felipe. El primer Nueva crónica y buen gobierno. Editorial Cultura. Lima 1956.
PAREDES, Rigoberto. Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia Arnó Hnos. La Paz 1920.
PONCE SANJINES, Carlos. Tunupa y Ekako. Editorial los amigos del libro. Cochabamba - La Paz 1969.
VALDIZAN, Hermilio; MALDONADO, Ángel. La Medicina Popular Peruana. Imprenta Torres Aguirre. Lima 1922.