La pintura de Oscar Allain Cottera (Lima, 1922) es testimonio de la cultura popular costeña del Perú. Sus vivencias primeras estuvieron en el ámbito criollo limeño, en el que creció. Por eso el criollismo bohemio del Rímac, Barrios Altos, Cercado, Monserrate, La Victoria, tienen una impronta expresiva inconfundible en sus trazos. Jaranas plasmadas en valses, marineras, festejos, polcas, que iluminan sus lienzos con pleno color y movimiento, sea en los callejones de vecindario, como en las casas solariegas o la inolvidable fiesta de Amancaes, donde las vivanderas (anticucheras, tamaleras, picaroneras, turroneras, bizcocheras, humiteras...) y vendedores ambulantes hacen de marco a los protagónicos danzantes. Ya con más andares, su retina imprimió especial carácter a sus testimonios de la cultura costeña norteña (Lambayeque, Trujillo, Piura, Tumbes...). La vida cotidiana del cholo, del zambo, del colorado, en fluida convivencia y acrisolamiento de peruanidad. En sus lienzos los pañuelos de la danza nacional van volando como palomas, y los rostros de los danzantes siempre miran a lo alto, como elevándose al cielo...
"En el Perú hay inteligencia, esfuerzo y creatividad. Existe una cocina tradicional que se ha transmitido de generación en generación por medio de las familias, es una riqueza increíble, que no hay en otros países", dice el religioso belga.
MIJAIL PALACIOS 01/09/2018
Foto: Perú21 - César Campos
Ha impulsado la publicación de 105 libros de gastronomía peruana. Lleva medio siglo en el Perú, de sus 80 años de vida. Ha vivido la Segunda Guerra Mundial y hoy, desde el campo editorial, es parte del crecimiento gastronómico peruano. Esta semana, el padre dominico Johan Leuridan Huys recibió el premio Summum en reconocimiento a la trayectoria. Entramos a la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la USMP, donde el religioso belga es decano. Es jueves 30 de agosto, día que se celebra a Santa Rosa de Lima, coincidentemente patrona de los dominicos. Es feriado, en la universidad solo están los vigilantes y el padre en su oficina. Vestido de terno, nos estrecha la mano. Su saludo, que aún conserva sonoridades de su lengua materna, es sobrio. Solemnidad que se agrieta cuando recuerda el cau cau o el cuy, que dibujan una sonrisa en su rostro. ¿Cómo llegó al Perú? Había terminado mis estudios de Filosofía y Teología y estaba haciendo el servicio militar en Bélgica, que era obligatorio. No tenía programado ir a América Latina. Pensaba ir a África, pero el superior elegido en Perú era belga y me invitó a venir. Como había problemas en África, no fui. Vine de imprevisto y ya tengo 50 años aquí. ¿En qué circunstancias hizo el servicio militar? Tenía 29 años. Los sacerdotes contábamos con dos meses de preparación militar y después nos nombraban capellán, y como tal pasé a un cuartel. Me mandaron a Alemania en plena Guerra Fría. ¿Por qué eligió el sacerdocio? Se llama vocación. Desde joven lo tenía claro. De seis hermanos, yo era el único que iba por esa ruta. Pero también están los factores externos que afirman la vocación. Puede ser las circunstancias difíciles que vivió el país, porque cuando fui niño conocí la Segunda Guerra Mundial. Hubo momentos en que tuvimos que refugiarnos ante los bombardeos. ¿Qué recuerda? A las tres de la mañana, mis padres venían a sacarme de la cama porque estaban bombardeando. Las familias se refugiaban en los sótanos. Las bombas caían sobre las casas. En el subterráneo teníamos comida, bebida, herramientas y máscaras contra el gas. Mis padres vinieron a llevarme, pero yo estaba dormido y no quería salir de mi cama (risas).Me dijeron: “Bueno, nos quedamos los tres acá”. Los alemanes recorrían las casas pidiendo reservas. Pero el sacerdocio no es una opción contra la guerra, sino es la oportunidad de anunciar el Evangelio, el mensaje de Cristo, que dice que lo fundamental es el amor, que es buscar el bien para todos. ¿Su acercamiento a la gastronomía también partió de casa? Sí. En la familia está la educación. Porque el profesor enseña, no educa. En mi casa había un interés muy importante por la gastronomía. Tenían un gran gusto por la comida. Mi madre cocinaba muy bien. Cuando íbamos a un restaurante, también se hablaba del tema. Entonces, recibí ese mensaje desde niño. Y cuando llegué al Perú y vi esta cocina tan variada, con tanta riqueza, me llamó la atención que no veía libros. Empecé a estudiar, investigar y publicar. Ofrecí contratos, porque en Perú se habla mucho de investigación, pero hay muy poco presupuesto o no lo hay. Investigar es un trabajo, merece un pago. Entonces, la gente me empezó a buscar. Y así hemos podido hacer una investigación sistemática y permanente sobre gastronomía. Usted llegó en una época en que no se hablaba como ahora de la gastronomía. El peruano no se da cuenta de que tiene muchas cosas valiosas. Se ve lo negativo y no lo positivo. La gastronomía no es algo superficial, porque intervienen las amas de casa, que no son pocas, los restaurantes que son cientos de miles, hay diversidad de cocinas, recetas. Y hay algo muy importante: en América del Sur, el Perú no es el único país con una gran biodiversidad, Colombia tiene igual o más, pero no tiene el arte de la cocina. Perú es el único país que tiene esta creatividad. ¿Por qué somos tan creativos? No se sabe. Pero es una prueba de que en Perú hay inteligencia, esfuerzo y creatividad. Hay una cocina tradicional que se ha transmitido de generación en generación por medio de las familias, es una riqueza increíble, que no hay en otros países. La cocina no es superficial, es fundamental para el hombre, para su salud. Por eso estamos promoviendo estudios detallados en las regiones. Antes nadie hablaba de la quinua y hoy se busca a nivel mundial. El cuy se aprecia en la sierra, pero en la costa no, cuando es sumamente nutritivo, más que el pollo. ¿La gastronomía cómo suma en la necesidad de ser mejores personas? Es principalmente un aporte material. Nos ayuda a saber qué debe comer el hombre. Pero también hay un tema de comunión. La comida es un acto social para promover la amistad, la buena relación entre las personas. ¿Qué tienen en común el sacerdocio y la gastronomía? Son partes esenciales en la vida. La Iglesia nos hace acordar que el hombre no solo se relaciona con la materia, sino con las personas. El gran filósofo Jürgen Habermas, un ateo de origen marxista, criticó al marxismo porque solo vio la relación del hombre produciendo, pero el hombre no solo transforma y produce materia, sino se relaciona con otros hombres. Se establecen relaciones permanentes cuando existen valores como justicia, fortaleza ante los problemas y templanza, que es el sacrificio. También están la solidaridad, generosidad y respeto. ¿A qué platos peruanos siempre vuelve? (Risas) Platos exquisitos son el lomo saltado, el chupe de camarones, el tiradito. Poco a poco he conocido la gran variedad. Por ejemplo, el cau cau no existe en Europa. Al comienzo me parecía raro y llegué a apreciarlo. La comida tradicional es el gran distintivo de la cocina peruana, que se debe mantener. AUTOFICHA - “Nací en Brujas, Bélgica. El 24 de setiembre de 1937. Voy a cumplir 81 años. Estudié Filosofía y Teología. Pertenezco a la orden de los padres dominicos. He tenido formación netamente de soldado durante dos meses del servicio militar que hice. Hubo mucha amistad y fue bonito vivir en comunidad”. - “Éramos seis hermanos. Pero ya fallecieron dos. De los cuatro, tres tienen 14 hijos y ya tienen 19 nietos. Soy el único que se dedicó al sacerdocio. Actualmente, soy decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la U. de San Martín de Porres”. - “Tenemos varios libros en camino: Dulces de convento (Sandra Plevisani y Teresina Muñoz-Nájar); Cultura alimentaria de los antiguos Nasca (Giuseppe Orefici). El cultivo del olivo en el Perú. Patrimonio cultural americano (Gianfranco Vargas). Las cocinas del departamento de Arequipa (Yuri Cayllahua), entre otros”. https://peru21.pe/cultura/johan-leuridan-huys-america-sur-peru-unico-arte-cocina-424981
Este artículo se publicó en el semanario Somos del diario El Comercio, año XXIV, Nro. 1268, 26 marzo 2011.
Galería ecuestre El LXVI Concurso Nacional del Caballo Peruano de Paso trae como novedad la inauguración del museo dedicado a este noble y único ejemplar. Aperos, prendas y documentoos históricos de la colección Musante se lucirán en público del 30 de marzo al 3 de abril [de 2011] en Mamacona.
Escribe: Pamela Montes Iturrizaga Fotos: Richard Hirano
José Musante Lacoste ha terminado de marcar con cintas amarillas las "joyas de la familia", un conjunto de piezas heredadas de su padre que en los próximos días serán enviadas a Mamacona para ser las estrellas del Museo del Caballo Peruano de Paso.
"Mi padre dedicó los últimos años de su vida a rescatar la artesanía que muestra el apero nacional (accesorios) del caballo original del Perú. Parte de esa colección fue heredada y otra es producto d euna intensa búsqueda que lo llevó a adquirir riendas, sillas y tapa ojos que fue encontrando en distintos recorridos. Esta herencia ahora le pertenece a la Aosciación Nacional de Criadores y propietarios de Caballos Peruanos de Paso (ANCPCPP) porque quise donar en vida esta parte d ela historia del Perú", dice Musante, entre la pena natural del desprendimiento y la alegría de que la colección familiar sea abierta al público.
Su padre, José Musante Hurtado, fue miembro fundador de la ANCPCPP en 1947, junto a otros 12 amantes de esta tradición. Desde su infancia tuvo una relación estrecha con el caballo peruano de paso. Su familia era dueña de las haciendas Granados y Melgarejos, cada una de 111 hectáreas e extensión y que formaban parte del antiguo Valle de Ate, donde actualmente se sitúa el distrito de La molina. Hoy en día una parte de lo que era la casa-hacienda Melgarejo, construída hace más de 150 años, es el hogar de José Musante y su esposa Valeria Susti, pintora que rescató sobre lienzos las mejores vistas de la casa original que el terremoto de 1970 dejó inhabitable, y que fue vendida en 1982 para la construcción de lo que ahora es la amplia sede del Banco de Crédito en La Molina.
Tareas de rescate
Para los antiguos hacendados, el caballo de paso era el medio de transporte por excelencia para facilitar la administración de esos extensos terrenos agrícolas, pero se vio amenazado cuando el crecimiento de la ciudad dio paso a la introducción de medios más rápidos como el automóvil y los camiones. por eso, los primeros años de la Asociación fueron dedicados a rescatar a los mejores ejemplares para su crianza; no sólo para el trabajo, sino tmabién como animal diggno de exhibición, dejando sentadas sus características y su personalidad.
Musante Hurtado también anticipó que los aperos del caballo peruano de paso podrían desaparecer en un futuro. Trabajados en cuero y madera, estos accesorios eran destruidos por los enchapes de plata que los caracterizan. El problema es que quienes pensaban que el metal era lo único rescatable en las piezas, no sabían que deshechaban la parte de mayor valor. Las riendas por ejemplo, que desde cierta distancia se aprecian como gruesas cuerdas de cuero, son en realidad una joya histórica, hechas por artesanos peruanos con unas técnicas de fino trenzado, que al parecer se han perdido por completo.
Estas piezas únicas de la crianza equina son exclusividad del Perú y si bien otras razas de caballo en el mundo tienen también implementos para montarlos, se sabe que para las riendas o sillas no se ha tomado en cuenta una dedicación artística como sucedió espontáneamente en el Perú. Los artesanos eran a su vez los encargados de conducir al ganado. "las personas que hacían pastoreo utilizaban el tiempo de espera trenzando finísimas hebras de cuero de chivo, cabra o nonato. Este trabajo les tomaba varias horas al día, por eso las culminaban al cabo de un año como mínimo. Hoy es casi imposible repetir ese trabajo y mucho más difícil calcular el valor de cada pieza", explica Ernesto Rica Dammert, Presidente del Comité Organizador del LXVI Concurso Nacional oficial del Caballo Peruano de Paso.
Para todo el mundo
La experiencia de montar un caballo de de paso es asombrosamente suave pero, según relata Musante, aún así el peruano, en su búsqueda de una comodidad absoluto inventó el "Pellón Sanpedrano", especie de asiento cubierto de lana trenzada y que los organiadores del concurso anual de cabballos peruanos de paso han establecido como exigencia para mantener la tradición. Lo mismo vale para el poncho de lino (costa) o el de vicuña (sierra) y el sombrero de esterilla costeño o el de fieltro andino. Por último, el "Estribo de cajón" es una piezaen forma piramidal hecha de madera tallada, en ocasiones enchapada en plata, y los tapa-ojos son una especie de antifaz para que el caballo no emprenda la marcha por su cuengta y riesgo.
Todas las piezas, documentos de los primeros concursos nacionales y fotos, perdurarán como patrimonio general en el Museo del Caballo Peruano de Paso.
Mirada al pasado
El caballo llega al Perú con la conquista y durante la colonia con aperos y monturas del tipo español y portugués. Lueggo el criollo peruano selecciona la raza por ese andar amblado al desplazarse en cuatro tiempos, y lo dota de artesanía. Así nace el cabballo Peruano de Paso. En junio de 1929 el Consejo Distrital del Rímac organizó el Primer Concurso de Caballo Peruano de Paso en la pampa de Amancaes.
Desde entonces se llevó a cabo esporádicamente hasta que a partir de 1945 empiezan a realizarse los concursos nacionales.
La cifra
12 mil caballos de paso están inscritos en el fegistro genealógico de la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballos Peruanos de Paso.
Los datos del certamen
- El LXVI Concurso Nacional del Caballo Peruano de Paso se llevará a cabo del 27 de marzo al 3 de abril en mamacona. El ingreso es libre excepto el día de la clausura.
- El último día del evento se presentarán los ganadores del Concurso Nacional, habrá números musicales, comida criolla, y para el fin de fiesta, una demostración de marinera a pie y caballo.
- El Primer Museo del Caballo peruano de Paso se inaugurará el 30 de marzo en el local de exhibiciones de Mamacona, con las piezas donadas por la Colección Musante. Estará abierto al público en forma gratuita.
- Esta edición bate récord histórico al contar con 780 caballos inscritos, de 245 propietarios
expositores de Perú, Bolivia, Ecuador y Centroamérica.
- En el mundo existen 218 razas de caballo, de las cuales 200 son de trote y 18 de paso (algunas de ellas ya extintas). dentro de este último grupo está el equino nacional de raza pura. Algunos sitios de interés: https://nivardocordova.wordpress.com/tag/jose-musante-lacoste/ http://peruvianhorseworld.com/profile/JOSEAMADEOMUSANTELACOSTE http://ancpcpp.org.pe
Artículo sobre los caporales en Puno, de Guillermo Vásquez Cuentas ( revista "Brisas", de la : Asociación Cultural Brisas del Titicaca, primer trimestre del año 2016, pp. 12-15). Para leer, clicar encima de la imagen o en la opción "Abrir imagen en pestaña nueva"
Napoleón Gómez; Juan José Toro Montoya; OBDEFO; Oruro; La Paz, Bolivia, Ruben Pinto; Wara Mendiola
Detalle de acuarela de Pancho fierro: Una chichera de las calles de Lima
Es joven, mulata o zamba, peinada pulcramente con una trenza y adornada de coquetos aretes. Usa un llamativo sombrero albo adornado con cinta roja, sencillo vestido de labor, y delantal negro. Fijémonos en el utensilio que usa para escanciar la chicha.